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Caso Alexis Mamaní: ¿Cuál es el grado de responsabilidad de los profesionales que intervinieron?

Durante meses las psicólogas de la Oficina de Violencia de Género y de Niñez de Palpalá trataron a la Sra. Gómez y los hermanos Mamani, sin embargo sostuvieron que no existían indicios de violencia hacia los menores.

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Por Alejandra Villar

Ana Cecilia Gómez, de 27 años de edad, había hecho pareja con Ciriaco Mamani, quienes fueron padres de dos varones: Joel Sariel Mamani Gómez, de siete años y Alexis Antonio Mamani Gómez, de tres.

La familia vivía en la ciudad de Palpalá en el Barrio 9 de Julio, junto a Sonia Mamani, abuela paterna de los niños y Roque Quispe, pareja de la misma.

Las rispideces entre Gómez y Mamani empezaron a ser cada vez más notables. En septiembre del 2017, Ana Gómez se presentó ante la oficina de Atención Integral de Violencia de Género que funciona en el municipio de Palpalá y comenzó a ser atendida por la psicóloga Carolina Barcellona.

La abogada Noelia Ramos, de la mencionada oficina, se comunicó con la Oficina de Protección de Derechos, de dicha comuna, solicitando la intervención de profesionales para la contención de los menores por ser testigos de violencia de género.

La Oficina de Niñez, a cargo del Dr. Sebastián Soria, trató psicológicamente a los niños desde octubre, aproximadamente, hasta el mes de diciembre de 2017. Mientras que la oficina de Violencia de Género, a cargo de la Lic. Liliana Menú, trató a la madre de Alexis desde el mes de septiembre hasta antes de la muerte del pequeño, incluso, luego de haber sido denunciado el supuesto abuso.

Cabe destacar que ambos son organismos descentralizados que trabajan en cada municipio de manera autónoma en virtud del convenio firmado entre el intendente Pablo Palomares y la Ministra de Desarrollo Humano, Ada Galfré.

El inicio de las intervenciones estuvo enfocado a la contención de la madre y de los niños como testigos de violencia de género. En las primeras intervenciones surge la clara conflictiva entre Ana Cecilia Gómez, Sonia Mamani y Roque Quispe, ya que tienen discursos acusatorios entre las partes. Como consecuencia de estas hostilidades, Ana decide mudarse con sus hijos a la vivienda de su padre en el Barrio Florida, sita en calle Mitre de la ciudad de Palpalá.

En el mes de febrero aparece la denuncia del abuso realizada por la Sra. Gómez en contra del abuelastro paterno, cuya investigación estaba cargo del Ministerio Público de la Acusación.

El Fiscal Alejandro Bossati no dio intervención a la Oficina de Niñez para evitar que se frustre prueba, debido a que el niño podría no reproducir lo que hubiera manifestado anteriormente fuera de Cámara Gesell y, por lo tanto, contaminada la prueba podría no comprobarse el delito.

Tanto la Lic. Carolina Barcellona, de la Oficina de Violencia de Género, como la Lic. Griselda Cabrera y la Lic. Mónica Borneman, de la Oficina de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de Pálpalá, quienes intervinieron en el caso, coincidieron en que la progenitora se encontraba en condiciones de ejercer su rol como madre.

Los informes de las licenciadas que abordaron a los menores afirmaron que no se advertía en los niños indicadores de maltrato, y que se observaba apego afectivo materno. La progenitora tenía actitud colaborativa en la asistencia psicológica de los hijos; también mostraba signos de preocupación por la salud y educación de Joel Sariel Mamani Gómez y Alexis Antonio Mamani Gómez.

De acuerdo al informe psicosocial emitido por quienes deberían ser expertas en la materia, la asesora legal de la OPD, Dra. Fernanda Montes, no encontró causal para informar a sus superiores sobre la situación para que habilite a tomar una medida excepcional de apartamiento del niño respecto a su grupo familiar.

Los niños debían ir a Cámara Gesell para ratificar el hecho del abuso, pero no asistieron en la fecha fijada. Se fijó otra fecha pero el niño desapareció y, luego, fue encontrado muerto en el Río Zapla, días antes de la fecha fijada para la cámara.

Hace unos días atrás, Ciriaco Mamani ha sido beneficiado con la exención de prisión en la causa que se investiga el supuesto delito de violencia de género cometido contra la madre de sus hijos; Ana Cecilia Gómez, en cambio, permanece detenida por el asesinato de su hijo menor.

Luego de comprobarse el homicidio del pequeño de tres años a manos de su propia madre, la mira también está puesta en las autoridades del Ministerio de Desarrollo Humano y en policías que actuaron en el caso. Las profesionales responsables que trataron por, aproximadamente, seis meses a la madre de Joel y Alexis, no advirtieron peligro que corrían los menores, a pesar de la supuesta expertise que las haría idóneas para ocupar sus cargos.

Esta situación insoslayable abre serios y válidos interrogantes sobre la clase de intervención que realizaron: ¿Están debidamente capacitadas y preparadas para tratar casos complejos como los que se atienden en dichas oficinas? Y más aún, ¿Cabe la posibilidad de que se haya ocultado información para proteger a la madre?.

Lo que sí está claro es que más allá de la supuesta violencia vivida por Ana Cecilia Gómez, de parte de su ex pareja y de su familia, la triste realidad es que Alexis fue asesinado por su propia madre quien, ante los ojos de las profesionales que trabajaron junto a las familias Gómez y Mamani, Ana Cecilia era una víctima de violencia y luchaba por proteger sus hijos.

El fiscal Aldo Lozano, en sus investigaciones estará teniendo en cuenta las intervenciones por parte de la Dra. Ramos, Dra. Montes, la Lic. Mónica B. Borneam, la psicóloga Griselda Cabrera y la Lic. Carolina Barcellona.

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